fbpx

Hombres dedicados a tejer, bordar, coser… ¿Por qué no?

Generalmente hemos relacionado a las manualidades con el ámbito de lo femenino, dando por descontado que somos nosotras las que cosemos, bordamos, tejemos… ¡Si las mujeres hoy en día somos capaces de arreglar un grifo que gotea, reparar un enchufe, cambiar una rueda al auto y usar un taladro, ¿por qué los hombres no podrían desarrollar esas técnicas con igual gracia y destreza que nosotras?

Si las mujeres hemos tenido la posibilidad de comprobar todos los beneficios de las manualidades, sería injusto que fuéramos las únicas que pudiéramos gozar de ello, sabiendo que son una forma de relajarse, bajar el estrés, que nos permite compartir y desarrollar la imaginación, entre tantas otras bondades. ¡Y no es que esto lo diga solo yo! Hay estudios que comprueban que las personas que realizan cosas con sus manos, son más felices. Y hoy en día ¡cuánto lo necesitamos!

Para no ser injusta, quiero destacar que he conocido a muchos hombres que tejen, pintan, hacen découpage, cerámica, mosaico, telar y tantas otras técnicas maravillosas  que forman parte del mundo de las manualidades, ya sea impulsando su propio emprendimiento o por mero pasatiempo. Y debo reconocer que logran una gran manufactura y prolijidad en su ejecución.

Todo esto me hace recordar una tarde que estaba tejiendo en mi casa, y mi marido me preguntó: ¿Es tan entretenido tejer? Te veo tan entusiasmada que me llama la atención que ese movimiento reiterativo te pueda producir tanto placer.- La verdad es que sí. ¡Me encanta tejer! Es como una forma de meditación. Me motiva pensar en el resultado final y ver cómo se va formando. Ojalá que todos, hombres y mujeres, nos diéramos la oportunidad de probar cuán reconfortante es este maravilloso mundo del tejido, y aceptáramos que ¡la creatividad nos pertenece a todos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WhatsApp chat